
Fernando Mas presenta a Ana Romero, nos hace una pequeña biografía. “Ana siempre fue víctima de las envidias”, mujer culta, políglota. Fue a la universidad de Columbia, apostó por una corresponsabilidad en Nueva York (viviendo allí con sus propios recursos).
Ana conoció a Carmen Díaz de Rivera, le había dejado sus diarios pero cuando Ana volvió de su viaje a Cuba ya estaba Carmen ingresada y no se pudo quedar con ellos. Por eso es tan recomendable su libro “Carmen, Suarez y el rey”.
Ana Romero destaca estar compungida por la muerte de Jose Pedro Pérez-Llorca, uno de los padres de la Constitución. Nos indica que Carmen Díaz de Rivera fue La única jefa de gabinete del presidente del gobierno (de ahí la importancia como mujer). Carmen escribió sus diarios cuando llegaba a casa para desahogarse.
Ana Romero en Estados Unidos se topó por primera vez con un ordenador, en España nunca lo había visto (ni siquiera en El Diario de Cadiz donde había trabajado).
En su máster en Nueva York conoce a su profesor Steve Ross donde daba sus clases con el ordenador. Este profesor auguraba que los periódicos en papel desaparecían en 20 años (parece que va bien encaminado) pero que el periodismo no desaparecerá, las soluciones para esto es necesario saber trabajar en equipo y especializarse.
El viaje interno de Ana Romero data de entre 2009 y 2019 (siguiendo en curso). Cuando regresa de Abu Dabi, vuelve al mundo de su excedencia. Se benefició de una ley de Zapatero donde te podías tomar 3 años para tener un hijo, eso le permitió tener su hija sin perder su trabajo.
En el mundo faltaba corresponsal en la Zarzuela, así que Ana Romero viajó con ellos. Iba sin ganas porque relacionaba el periodismo de la Casa Real con bodas, bautizos... Ahora sabe que estaba equivocada, allí se encontró con un vacío sobre la figura del rey. Ana empezó a cogerle asco a los medios debido a este secretismo y pensaba que la solución estaba en los medios digitales, nuevamente estaba equivocada. Se unió a El Español como directora adjunta, ahí dice que mete el pie en la cloaca. Va a comer con un hombre que dice tener mucha información y lo espera con una pistola en la mesa, era el comisario Villarejo. Ahí empezó su descenso.
Conclusiones de Ana Romero:
-En el periodismo que le ha tocado vivir a ella, hay un tapón generacional. Eran todos hombres blancos que habían estado ahí desde que Franco murió
-La importancia del periodista empresario que sólo piensa en cómo ganas dinero y no en el contenido. La ausencia de valores en los periodistas.
-Ausencia de mujeres en puestos de responsabilidad en el periodismo.
Lo que tenemos que destacar de Ana Romero es su toque feminista en toda la charla. Es una mujer con unos buenos cimientos en sus ideas y convencida de que el periodismo necesita un cambio, no se explica por qué hay más mujeres que estudian periodismo, con mejores notas y las redacciones estén llenas de hombres (blancos) en los puestos de mando.

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